Guía para hombres valientes

No son los que pelean con leones o los que levantan troncos pesados. Tampoco son los que tienen muchas parejas o que los presumen de su dinero o sus logros. Su valor no implica tener siempre el control, tomar mucha cerveza o lucir invulnerables.

Un hombre valiente es aquel que no se define a partir de esos mandatos sociales, sino que se construye de sus propias decisiones, las cuales defiende con respeto, a pesar de que otros hombres no las entiendan o lo juzguen por eso.

Es ese que reconoce sus privilegios otorgados por la sociedad e históricamente por el machismo, y que decide abandonar esas prácticas, y ser empático y respetuoso con las mujeres, en procura de una verdadera igualdad.

Esta Guía para Hombres Valientes presenta consejos y pasos a seguir para crecer y dejar atrás ideas y acciones machistas que han limitado tanto a mujeres como a hombres en su desarrollo personal, en pareja, laboral y social.

A continuación te contamos, algunas características que tienen los verdaderos hombres valientes:

  1. Expresa sus sentimientos y los demuestra con actos, gestos, atención y cuidados; a pesar que en ocasiones pueda sentir temor a represalias o burlas por parte de sus amigos o compañeros de trabajo.  

  2. Respeta a las mujeres y no las humilla ni violenta, física, sexual o emocionalmente.  

  3. Entiende que hay muchas formas de “ser hombre” y las respeta.

  4. Reconoce lo dañina que es la socialización patriarcal de los hombres, por lo que diariamente procura NO hacer un ejercicio machista de su masculinidad.

  5. No se cree más que nadie, por lo que respeta a todas las personas.

  6. Sabe cuál es el resultado de lo que le dijeron de niño sobre “qué significa ser hombre”, por lo que decide renunciar a los privilegios machistas y roles tradicionales, y construirse a sí mismo de una manera amorosa, buscando la igualdad, y dejando de lado la violencia.

  7. Sabe que cada una de sus amigas, compañeras de trabajo, mujeres que forman parte de su familia merece respeto hacia su cuerpo y pensamiento, de manera que respeta los límites que cada una de ella solicite para sí misma.

  8. Disfruta de las actividades que le gustan, sin importar que sean calificadas como “masculinas” o no.

  9. Expresa, respetuosamente, a otros hombres si están siendo violentos y desaprueba su conducta.

  10. Rompe con el papel de ser “la cabeza de la casa”, y deja de verse a sí mismo como únicamente un proveedor económico.

  11. Sabe que lo femenino, la niñez, la vejez y la homosexualidad son características completamente dignas por lo que no las asocia con algo negativo o humillante.

  12. Calla y escucha con respeto las experiencias de violencia que han vivido las mujeres a su alrededor para aprender a dignificar realmente sus luchas de género y ser empático con ellas.

  13. Busca consejos de las personas que lo rodean y escucha con atención, pues entiende que no necesita estar todo el tiempo a la defensiva, saberlo todo y tener la razón. Sabe que también por momentos puede ser vulnerable y no teme acudir a buscar ayuda profesional.

  14. Tiene una vida sexual sana, basada en el autocuidado y en el consentimiento de las personas con las que la comparte.

  15. Sabe que la lucha contra la violencia hacia las mujeres es de toda la sociedad y que él puede contribuir con su apoyo y reconocimiento.