¿Qué debería hacer Felipe?

Ocuparse conjuntamente con su esposa de la preparación de la comida.

Dejarla que cocine sola porque es lo que le toca por ser mujer.

¿Qué debería hacer Felipe?

Disculparse y explicar que tanto hombres como mujeres pueden ser grandes deportistas.

Responderle que las mujeres son siempre malas para los deportes y por eso se usan apelativos femeninos para insultar a los jugadores.

¿Qué debería hacer Felipe?

Decide que él puede llevarlo y, de paso, pasar un rato agradable con su hijo.

Le dice que resuelva ella el problema, que cancele la cita y reprograme para cuando tenga disponibilidad.

Los micromachismos son prácticas de violencia cotidiana contra las mujeres que se caracterizan por ser muy difíciles de percibir y que generalmente se ejercen con total impunidad.

Algunos ejemplos son la división sexual del trabajo, según la cual las tareas domésticas se convierten en un deber exclusivo de las mujeres; el uso de lo femenino como insulto, por ejemplo, al gritar un jugador que es una “perra” o que patea como “vieja”; y la recarga de la responsabilidad sobre el cuidado y la educación de los hijos en sus madres.

No dejés que este tipo de violencia siga teniendo lugar, visibilizá los micromachismos y concientizá a otros sobre la importancia de promover la equidad entre hombres y mujeres.